VAJILLAS BLANCAS LISAS…

vintage3 copia

¡Buenas tardes de Domingo!

Después de varios años, releer el texto de Ornamento y delito de Adolf Loos, me ha traído bastantes recuerdos. Es por ello que me ha apetecido hacer un post sobre éste curioso personaje que tanto influyó en la forma de hacer arquitectura de los arquitectos del Movimiento Moderno y que enlazará con el pensamiento que hará que Mies Van der Rohe enuncie su lema “Less is more“.
Partiendo de la ya conocida frase de Louis Sullivan “Form follows function” (La forma sigue a la función), Loos dio una vuelta de tuerca más y llevó ésta afirmación al extremo, hasta el punto de considerar el ornamento como algo superfluo, innecesario y, en definitiva, una pérdida de tiempo y desperdicio del material.

Si analizamos la obra de Sullivan, en realidad, él no negaba el ornamento por completo, sino que creía que tenía que tener alguna función. Simplemente pretendía eliminar el ornamento innecesario.

Volviendo ahora a Loos, para él, el ornamento es el lastre que impide que la sociedad evolucione. Según sus propias palabras, “[…] El ornamento que se crea en el presente ya no tiene ninguna relación con nosotros ni con cada humano; es decir, no tiene relación alguna con la actual ordenación del mundo […]“.
Podemos considerarlo como  el precursor del funcionalismo y del racionalismo.

En relación a la arquitectura, consideraba que ésta no era arte en sí misma, pues estaba conectada, directamente, con lo cotidiano. Según Loos, la casa debía agradar a todos, a diferencia de la obra de arte, que no tenía porqué gustarle a nadie. La obra de arte se sitúa en el mundo sin que haya exigencia alguna que la obligue a existir. La casa, por su parte, cubre una exigencia como punto de partida. ¿No será entonces que la casa no tiene nada que ver con el arte y que la arquitectura no debiera contarse entre las artes?…

En ésta línea, proyecta una de las obras más influyentes de la arquitectura moderna: La casa Steiner,en Vienna (Austria).

Despojada de todo ornamento, fue una de las primeras viviendas construidas en hormigón armado. Ésta economía de medios revela una intención de conseguir la “belleza” a través de la combinación armónica de superficies y volúmenes.A partir de ésta idea, crea un nuevo concepto: el Raumplan. Se trata de dar a cada estancia una importancia distinta que se traducirá en una diferencia de cota vertical entre espacios, generando volúmenes de distintas alturas, teniendo en cuenta así las sensaciones que produce en el usuario el hecho de jugar con las dimensiones del espacio.

Con sus últimas obras, Loos se sitúa en la línea del Movimiento Moderno, al que se anticipa en algunos aspectos como pueden ser el tratamiento y selección de materiales y tecnología.

·bananas·

Anuncios

2 pensamientos en “VAJILLAS BLANCAS LISAS…

  1. Tooooma Loos. Qué bien que salga en el blog. Ya tenía ganas yo de darle un aplauso a este tipo. Pero yo no entraré a su vertiente arquitectónica, sino a una lectura social de su ensayo.

    En su ensayo, Loos pone blanco sobre negro en el uso de unos materiales, o productos, que a capricho del ornamentador (fabricante) tienen tal efecto sobre el usuario, que al paso de tiempo de su adquisición, le resulten molestos al gusto. Al punto de tener que desprenderse de ellos para cambiarlos por otros nuevos. (Os suena?). Va que sigo y veréis que sí.

    En 1932 Bernad London, inversor inmobiliario, planteaba lo que Loos ya denuncia en su ensayo: Que todo producto tuviese una vida limitada, lo que se conocerá como lo que él mismo acuñó “Obsolescencia programada”, con el fín de equilibrar el capital -trabajo y con ello reducir la depresión económica.

    La idea de London, al igual que la denuncia de Loos, quedó en los cajones de las teorias hasta que en los años 50, la idea resurgió con un giro más retorcido a la teoría inicial de Loos: Ya no se trata de ornamentar ni diseñar con el fin de que acabe siendo molesto, incómodo o simplemente no agradable al gusto cambiante del usuario. Con el nuevo giro, el fabricante entiende que no se puede obligar al consumidor sino que hay que seducirlo; hay que generarle el deseo de poseer algo un poco más nuevo, un poco mejor, un poco antes de lo necesario.

    Total, que lo que nos parece que es un concepto totalmente actual y moderno, resulta que ya lo estaba denunciando Loos en 1908.

    Y como todo mal diseño tiene mejora, nos remito a la lectura del post del 24/02/13 La “Teoría del Decrecimiento” que acuña alguna propuesta de mejora del diseño del sistema capitalista.

    • La verdad es que no había caido en planteármelo desde ese punto de vista y ¡tienes razón! Da miedo pensar cómo al final se le ha ido dando la vuelta a esa denuncia que hacía Loos sobre la obsolescencia a corto plazo que tendría todo aquello ornamentado superfluamente, y se ha llevado a otro terreno, utilizando esa obsolescencia en favor del fabricante, e incluso siendo tan retorcidos que nos crean una necesidad falsa para conseguir algo que ya compramos “caducado”…

      – i –

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s